Enviado por ismael el Lun, 23/01/2012 - 16:53.
Después de salir del hotel, Mireya tuvo hambre y fuimos a la tortería más cercana.
Después de verla devorar una torta cubana con dos chescos, agradecí dos cosas: que se le haya antojado después del paliacate y que no fuera exigente con los hoteles, si no, no me hubiera sobrado para la cena. Vagamente pensé en una rola de Chava Flores al verla deglutir gandes cantidades de toda esa mezcla -pan, mayonesa, frijoles, pierna, salchica, pollo, huevo, jamón, queso, aguacate y jitomate con sus respectivas rajitas jalapeñas- y hacerla bajar con refresco rojo.
hace 53 mins 18 segs
hace 4 horas 38 mins
hace 4 horas 48 mins
hace 4 horas 59 mins
hace 5 horas 7 mins
hace 2 días 14 horas
hace 3 días 15 horas
hace 4 días 21 horas
hace 4 días 21 horas
hace 5 días 5 horas