El olvido no es un regalo,
no puedo envolverlo en papel brillante
ni ponerle un moño grande al frente.
Pocas cosas quedan en mis manos,
pero puede leerse mi historia
escrita en tinta roja por mi espalda;
por eso es que escribo esta carta,
breve, pequeña, sincera,
para ti.
Hay lunas y noches
que puedo envolver en mis sábanas,
canciones para bailar descalzos
hay versos que pueden repetirse
en canciones, en cartas
en paredes, por mis brazos
Hoy te envuelvo en celofán
un ramo de esperanzas,
y mi soledad enmarcada
por los restos del naufragio.
hace 6 horas 21 mins
hace 9 horas 56 mins
hace 1 día 5 horas
hace 1 día 8 horas
hace 1 día 9 horas
hace 1 día 10 horas
hace 1 día 10 horas
hace 1 día 11 horas
hace 1 día 12 horas
hace 1 día 15 horas