Run, run, el sonido de la calle llega a mis oídos, como si pudiera traspasar voces, paredes y ganas, este es el precio de tener que cruzar tan solo una puerta para tomar un camión.
Junto a la ventana que desde mi cuarto se asoma a la calle. Vigilo.
Unas cuantas telarañas, un poco de polvo y el cadáver nuevo de un cigarro, pero nada tuyo, ningún resto de ti en mi ventana.
hace 6 horas 21 mins
hace 9 horas 56 mins
hace 1 día 5 horas
hace 1 día 8 horas
hace 1 día 9 horas
hace 1 día 10 horas
hace 1 día 10 horas
hace 1 día 11 horas
hace 1 día 12 horas
hace 1 día 15 horas