Soneto para un amor entre paréntesis

Son conflicto las ganas de besarte
en esta ingenua guerra del olvido,
aguijón que no ha sido removido,
dolor más intenso que estrecharte.

Es derrota el intento de mirarte,
es un grito sordo y reprimido,
deseo de nunca haber querido,
si en mi estuviera el olvidarte.

Acantilado donde me despeño,
paréntesis con ansia contenida,
un poema en busca de su dueño.

Eres el motivo de mi empeño,
esperanza al saberte no perdida,
victoria mientras vivas en el sueño.

Sin votos

Fito - Epílogo

Cuando despertó a la mañana siguiente le pareció extraño a Verónica, la madre de Pablo, no encontrar a Paulino a su lado. Se asomó a la recámara de su hijo y descubrió que también la cama de él permanecía aún tendida y entonces la invadió un mal presentimiento.

Sin votos

Fito

Fito era un niño alegre, juguetón y excelente amigo. Era el complemento ideal de Pablo, su otra mitad. Tal parecía como si éste lo hubiera diseñado pues Fito lo consecuentaba y lo seguía a todas partes. Ambos eran un gran equipo, discurrían cualquier cosa, conquistaban los planetas más inhóspitos, volaban hábil y temerariamente en naves interplanetarias, mataban a todas las bestias del universo y se enfrentaban con éxito a los malosos que querían imponer sus oscuros designios sobre las galaxias.

Porcentaje: 8 (1 voto)

Enamorado

Dame la oportunidad
de olvidarme de mis ganas
para no buscar ya más
saciar mi sed en otras aguas.

O deja que mi corazón se enfríe
y cese la necesidad de amarte.

Sabrás cuando llegue ese día:

me verás enamorado y radiante
del brazo de la señora muerte.

Porcentaje: 6 (1 voto)
Distribuir contenido