Poetisas y poetas

Gracias por esos minutos,
sumándose a las horas,
para vestirse de días
y disfrazándose de semanas,
se van hilvanando meses
y al voltear al calendario,
verlos convertirse en años.

Gracias por las suaves manos,
tejedoras hábiles de sueños
que recorren los caminos
con imagen y palabra
y por los dedos entonados
para pulsar las finas cuerdas
devolviendo notas por silencios.

Gracias por la palabra sincera,
seria, amigable o descarnada,
transitando veredas o cimas,
recovecos y escondites;
por extender las alas al tiempo,
remontando horizontes lejanos

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Estrellas en la playa

No alcanzaba a comprender la trascendencia de las palabras. Solo veía que ella lloraba, mientras el recogía algunas cosas y las aventaba atropelladamente en una maleta de lona.

Ella, en sus adentros, deseaba que se fuera al infierno, mientras sentía que a sus pies se abría un abismo profundo.

El, sentía que se estaba ganando el cielo, mientras deseaba acabar de salir del inmenso abismo en el que había estado los últimos años.

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Salvamento

Dicen que soy un héroe
al salvarle la vida
a mi viejo amigo.

Yo pienso otra cosa:
que le salvé la muerte,
porque está intacta,
incólume,
en su caja original;
preparada y lista
para la próxima vez
que quiera usarla.

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Una vez más

Déjame vivir engañado
o vestir mi realidad
con una fantasía,
y deja de atormentarme
con el deseo
no consumado,
con el sueño
que sigue guardado;
déjame
tontamente quizás,
imaginar,
soñar,
navegar,
volar,
caminar,
por mares quietos,
por aires sin ventiscas,
por desiertos floridos,
por tus calles
por tus plazas,
escalar tus templos,
perderme en tu bosque,
beber de tus lagos,
entrar en ti
y en tus secretos;
explorarte
y conocerte
y poder así,
tal vez,
algún día,
lejano,
llegar a amarte,

o tal vez nunca;
pero por favor,
déjame intentarlo,

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Adiós

Somos guerreros moribundos
que no vemos la verdad
y preferimos el suicidio,
decidiendo seguir juntos,
que aceptar la realidad.
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