II
El vehículo que pasó por Mateo, era conducido por un hombre maduro, delgado, de ojos grandes y bigote finamente recortado. En los meses pasados, antes de empezar a escribir el diario; Mateo, quien era hijo de familia vivía con sus padres, èl súbitamente tomó la decisión de rentar un departamento y empezar a vivir solo, ello le hizo perder la ayuda de su padre por lo que dejó de asistir a la universidad, entonces se dedicó a cortar el pelo en una estética de la ciudad.
Libro para dos II
Libro para dos
I
Cuando Mateo salió de su casa, anochecía. El correo abría hasta el día siguiente, así que se puso a caminar sin rumbo por el centro de la ciudad, para avanzar tan solo algunas cuadras, hasta las puertas del correo.
Al día siguiente Ofelia abrió las puertas del correo como todos los días, no le sorprendió ver a Mateo, cuando éste apareció, andando lentamente entre la gente hasta que se metió para ser el primero en la fila, caminaba con dificultad, con la pesadez de un anciano, tenía los ojos encarnados con señas de desvelo.
-Hoy es martes- dijo Ofelia.
El gato
Emilia metió la cabeza entre las cobijas y aspiró el fermentado calor de su cuerpo.
Amanecía: el frío de la mañana interrumpió su sueño.
-Soñaba… no lo recuerdo ¿porqué jamás recuerdo mis sueños?
Sus pensamientos se interrumpieron por la voz de su madre.
-Hija levántate-
-No mamá, aún es temprano, además es domingo y no hay clases-
-Necesito que te levantes, pues ha muerto tu abuela-
Razòn y Verdad
La razón,
es una
vieja patraña
de la verdad
¡Que triunfo¡
la razón
contra
la verdad
Ardua disciplina
utilizada
para castrar
el intelecto
Pues curar
a los enfermos
de la razón
y la verdad
Es tarea de
los médicos…
los médicos
del absurdo
Ataùd
En ti guardo pensamientos
que el tiempo calla
agua ahogada en campanadas
que ensordecen este sermón
Tres metros de tierra
gusanos hambrientos,
merodeadores ávidos
de carne abandonada
Con temor-amor
duermo en ti
ahí donde la memoria
y la voz se diluyen
Soy leña
del purgatorio
combustible
para el infierno
Colecciono rezos,
y en mi viaje
me sostengo
con brazos fatigados
Sé que camino
esta avenida
con la carne
desgarrada
Así, me diluyo entre
entre inciensos
llantos y oraciones
exegetas.
hace 1 hora 31 mins
hace 5 horas 37 mins
hace 6 horas 9 mins
hace 7 horas 21 mins
hace 7 horas 23 mins
hace 7 horas 27 mins
hace 16 horas 47 mins
hace 20 horas 24 mins
hace 1 día 5 mins
hace 1 día 36 mins