El día que Tita se convirtió en Mamá Tita

Y cumplido el tiempo, resguardado el lapso natural, un nuevo ser vio la luz del día por prístina ocasión, sus diminutos ojos sintieron la miel de amor en la mano de una mujer, el susurro de un llanto de alegría a su pequeño oído, y el cálido palpitar de una madre enamorada. Un hermoso varón de negros cabellos mojados y blanca tez había soltado su primer llanto en una choza olvidada al margen de las afueras de la capital potosina, ayudado por una partera que limpió su frágil cuerpo con los únicos harapos que encontró en el paupérrimo cuartucho, y cortó su cordón umbilical para separarlo de Tita, y lo envolvió en una sábana alburea para dejarlo dormir en el regazo de su madre, quien se encontraba exhausta de la labor de parto.

Ese día el destino marcó un antes y un después en la vida de ambos madre e hijo. Fue un parteaguas del destino, en donde la Divinidad se apiadaría para curar toda herida con tesón y denuedo, calzar sus almas con caricias de lino y seda, y limpiar la escoria para retroceder el uso gastado de sus huesos. Fue como si infundiera en la vida de Tita un celo dentro de su vana diligencia, sin importar que estuviera herida y abatida, cascada por el peso de la culpa. Fue como limpiar la depauperación de un alma yerta, y corregir la ruina de un razonamiento social, además de romper el ultraje de una soledad que gritaba y que maldecía, solo en su propio detrimento.

Fue el levantamiento de un espíritu lacerado y la indubitable convicción de obtener fuerzas de lo alto. Años más tarde, Melquíades enviaría una carta desde el viejo mundo, evocando con letras de poeta este momento.

Ese día Tita olvidó el abatimiento con el cual la vida la había tratado, y decidió deshacerse de la contrición y la humillación que la sociedad le provocaba. Determinó que no iba a esperar a que el destino le devolviera lo que le había robado, sino que ella misma se lo arrebataría. Y tomó su morral y la cesta de mimbre donde había acunado a su bebé, cubriéndose del frio solamente con el rebozo que había pertenecido a Mamá Leonora, y con grito desgarrador a la puerta de la choza, clamó a gran voz que el devenir era suyo, y solamente suyo. Esa misma noche estaría viajando, boleto en mano, con destino a la Huasteca Tamaulipeca, dejando atrás el desierto de San Luis, esas áridas tierras que dejaron su alma igual de seca y polvorienta. Compró su billete al destino, para encontrarse con él cara a cara, y hacerle pagar hasta el último aliento gastado en su vida pasada.

Tal había sido la vida de Tita Betancourt, una vida que había dado la vuelta por completo, y en la cual había rendido a sus pies a banqueros, funcionarios de gobierno, y hasta prelados. Un mundo que había moldeado a su antojo y lo había hecho caminar tras sus altivas zapatillas, un universo que había alimentado con la palma de su mano dándole el efluvio de su perfume francés, y haciéndolo habitar a la sombra de sus sombreros Chanel. Un destino que se había olvidado de ser cruel para convertirse en el lleva y trae de sus antojos y caprichos, una simple suerte que ya no se atrevía a hacer chascos de la realidad, sino que se dejó dominar por su presencia, y se dedicó a redituar, producir, y hacer valer cada minuto de la existencia de Tita Betancourt, de esa mujer que eventualmente sería la afamada Mamá Tita.

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Estimado amigo y vecino:

Les deseamos la mejor suerte a tí y a Mamá Tita o viceversa. Creo que tiene todos los elementos para tener éxito, además que el cerdo le sale muy sabroso...y el texto igual.

Un abrazo y esperamos tus buenas nuevas

Ponciano

Mis mejores deseos para tu partipación, he disfrutado tremendo a Mamá Tita desde esa receta del cerdo.

Un abrazo.

"las letras no deben pretender siempre cambiar el rumbo de la literatura, bastante hacen con cambiar la vida de quien las lee".

Nando y Sherezada,
Realmente me agradaron sus comentarios de la novela de folletín de siglo XIX, y de la telenovela... muy agradecido...

Debo admitir que comenzó con la receta de cerdo hace dos meses, y se desprendió toda una novela de 100 cuartillas gracias a un comentario que hizo nuestro amigo Ivan acerca de tomar la escritura como una disciplina diaria, y no como una inspiración momentánea...

Es muy dificil postearles las 100 cuartillas... pero con mucho agradecimiento del taller me es grato informar que se va a concurso...

Ya tendremos noticias prontas de Mamá Tita... (dentro de una semana que regrese de vacaciones)

El es así...

Pues al estilo de la novela de folletín del siglo XIX, se nos viene presentando Mamá Tita, creo que sería interesante tener la histotia completa y sin las selecciones que creo haces al momento de subir los textos.

Un saludo

Hernando

Bravissimo, maestro... fenomenal y además como siempre muy a doc con el festejo del 10 de mayo, que puedo decirte; sólo que dominas el género y que deberías dedicarte a hacer guiones para telenovelas (sin ánimo de ofender). MMMMMM ese efecto de capítulos alrevesados es verdaderamente brillante, tipo la saga de STAR WARS en donde todos comprendimos la película hasta el final, maravilloso y ni que decirte de la riqueza descriptiva que logras.

OOOOtra, oootra, ooootra...
Sherezada 2008