Era un camino
de huellas anquilosadas,
cubrierto de recuerdos,
viejas pláticas,
sudor y cicatrices
de abandono
parecía sin importancia,
solitario,
y devorado por sombras
taciturnas;
casi un cadáver
mucho tiempo agonizante;
no quise herir
con mis pasos
su trayecto
y seguí con la mirada
aquellos recovecos
de mi infancia.
Bienvenido vecino, por acá te leeremos y haremos comentarios y sugerencias algunas veces.
Me gustó este, Pretérito, por sencillo, sin grandes pretensiones ni rebuscamientos innecesarios evocando los recuerdos de la infancia.
Salud y saludos
Ponciano
Hola, agradezco tu comentario y nada me daría más gusto que me dieras el beneficio de tu lectura, voy a incluir algunos temas más.