Hoy no quería llamarte pero algo ocurrió y no puedo quedármelo dentro. Uno de los personajes más importantes del teatro ha caido en desgracia, ¿Cómo resolver el problema? si tan solo pudiera sustituirlo, si fuera tan fácil...
Dime tu que todo lo sabes, ¿Cómo le hago para suplir al padre, al amigo, al maestro? no... te digo que no son tres personajes, es uno solo, dónde fregados consigo a un actor con las cualidades histriónicas requeridas, que tenga las tablas actorales y sobre todo el carisma que requiere el personaje? ah y que además de todo tenga acento francés...
Si se tratara del personaje de un padre biológico no habría mayor inconveniente, pues en realidad cualquiera puede cumplir esa función fisiológica, a veces incluso muy a pesar del propio individuo. PERO interpretar a un padre por elección, sin mayor compromiso e incluso sin ningún lazo genético, requiere de mucho valor y empatía para lograr el efecto dramático requerido por la historia. Además la conexión entre los personajes, especialmente con la pequeña era ideal, alguna vez los vi en el patio trasero del teatro comiendo un sandwich juntos, platicaban; le mostraba un libro de arquitectura del siglo XX y como siempre, estaba fumando un cigarro.
Maldito cigarro.
A lo largo de la historia la protagonista conocerá muchos amigos, hemos hecho castings para cada una de las escenas al igual que nosotros hacemos en la vida real, la mayoría son pasajeros, personajes secundarios. Otros evolucionan con la protagonista y sin embargo al final de la función nadie los recuerda, algunos se quedan en el primer acto, otros la superan y la olvidan. El es un amigo que permaneció en contacto pese a todo, tendrá que ser alguien que pueda transmitir ese cariño desinteresado e incondicional, no definitivamente está difícil... a esta hora, a unas cuantas horas del estreno nadie podría memorizar el guión completo.
Lo mejor será cancelar la función, modificar el guión tardará mucho tiempo, se me hace que tendré que escribir otra historia, una de crimen y violencia, atraería más gentes y tal vez más ganancias. Además no requeriría de personajes tan complejos, tan reales y tan desgastantes; el pobre había bajado mucho de peso en los últimos meses, yo pensé que se había puesto a dieta para interpretar mejor su personaje, incluso había dejado de fumar... ¡cómo no me di cuenta!, a estas alturas del partido uno solo deja de fumar por causas de fuerza mayor o por que te lo prohibe tu médico.
Maldito cigarro.
Si madre, ya se que tu siempre dices que todo tiene solución menos la muerte, tienes razón, pero olvidaste decir que tampoco una enfermedad terminal tiene solución y es mucho más drástica, más lenta y más dolorosa...
spha 2008
Un historia bien tejida, y un final no inesperado, pero si contundente. Tiene tu impronta, muy bueno.
Un cordila saludo
Hernando
Ese teatro que es la vida... qué difícil es; más aún cuando falta alguno de los actores.
En verdad me conmovió y me gustó ese savoir faire, tan característico en tí.
Salud y saludos
Ponciano
La vida es puro teatro unos te aplauden otros abuchean. Me gusto tú melodrama y tus aspiraciones de empresaria. No hay papel pequeño solo actores mediocres. El cigarro es quien se lleva el protagónico y también la vida misma. Mientras más digan ¡no fumes! más te emperras. ¿Que gusto le toma al humo ? ¿Será por las espirales, por las volutas y donitas? La agonía provocada por el pitillo, no se la recomiendo a nadie.
Alfonso G.R