Amigo

Cómo decirte lo mucho que me importas,
que me duele saberte tan lejos y enfermo
no poder abrazarte, ni darte las gracias
por todo lo que me has dado
más aún lo que te he aprendido...

Me queda tan solo la palabra escrita
la ventaja de que existan los medios virtuales
para salvar el tiempo,
romper los silencios
antes de que sea demasiado tarde.

Revolotean mi memoria los felices recuerdos
te los envío de nuevo
¡que alegren tu día!
cual si fueran sueños, lleguen a tu almohada...
una cena en el Lido
el atardecer de Cancún
las interminables charlas existenciales
un abrazo sincero,
y el consejo oportuno
que aunque no tomado,
quedó en mi corazón.
spha2008

A Alberto... dondequiera que estés.

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