Intento decirte adiós,
como si fuera fácil decirlo,
como si tan solo fuera
una simple palabra,
como decir hasta mañana;
pero no puedo,
se me atora en la garganta,
siento como si hacerlo
fuera amputarse las alas
e incinerar los sueños.
Hay dos lágrimas atoradas
que nos impiden llorar;
son lagos en un cráter,
sin salida ni desfogue
donde la razón se ahoga;
una en mi y otra en ti
y al no reconocer el fin
y menos aún aceptarlo,
inconscientemente las dejamos
corroernos las entrañas.
Son también los recuerdos,
los de toda una vida,
partida ahora en dos,
la entrañable del principio
y la agobiante del final;
una telaraña de discursos
que atrapó a dos luciérnagas,
pobres bichos descuidados,
que ayer emanaban luz
y agonizan hoy entre silencios.
Es un laberinto oscuro
sin final y angustioso,
con túneles y pasadizos,
mil caminos cerrados
y cien rutas circulares,
del que no es fácil salir,
aunque fácil fuera entrar,
que no tiene ruta de escape
o algo que indique el camino
ni el norte, ni el cielo o el sur.
No hay siquiera un mapa,
ni signos en las paredes,
ni letreros, ni instrucciones;
donde solo se puede echar mano
de las propias intuiciones.
Recordando lo sembrado
y al no ver aún la cosecha
la esperamos aferrados
con esperanza hueca,
tonta e inútilmente.
Hay una voz que me dice
que te deje y me aleje
que nos demos libertad,
porque no eres feliz a mi lado,
ni yo lo soy más al tuyo
y otra en la distancia dice
que me quede, que lo intente,
porque a pesar de todo
siento que aún te amo,
sin embargo no te quiero.
Pero entiendo que amar,
es buscar el bienestar
de la persona amada
y tu estarías bien y mejor
si te alejaras de mi.
Intento decirte adiós,
pero no puedo;
hay dos lágrimas atoradas
que nos impiden llorar,
una en mi, otra en ti.
Nunca me esparaba una respuesta tan rápida... Saludos
Ponciano
Es verdad siempre es difícil decir adios, aunque muy en el fondo sepamos que es necesario. Creo que tu texto es muy atinado con respecto a las emociones que genera una separación, me pareció muy bien escrito y fluido, como degustar un caramelo.
Saludos.
Sherezada 2008