La Conquista

¿Alguna vez se ha puesto a pensar lo que ha significado el descubrimiento de América y la conquista de México, para nosotros, los mexicanos?

En el ajetreo de la vida moderna casi no tenemos tiempo para detenernos a pensar en esos detalles, los conceptos que tenemos o que aprendimos en la escuela sobre historia de México, poco a poco se van limitando a recordar uno que otro emperador azteca y a ver a las personas que se disfrazan con plumas o penachos para ir a danzar en las festividades religiosas.

Sin embargo, los detalles arqueológicos (para no usar el trillado “tesoros”) como las pirámides, los templos que aún subsisten, pero sobre todo los legados históricos como los códices y las narraciones de Bernal Díaz del Castillo, de Hernán Cortés y frailes de esa época, nos hablan de una serie de pueblos altamente desarrollados; como Tenochtitlan, Texcoco, Azcapozalco, Tlaxcala, Cholula, etc. y culturas también de gran desarrollo, como la Tolteca, la Olmeca, los Mayas y los mismos Aztecas, que habían logrado un sistema de vida de avance similar o incluso mayor al de los europeos, de tal manera que había ciudades tan grandes y tan bien trazadas como las españolas, y que contaban con grandes palacios, jardines, zoológicos, templos y un sistema de comunicaciones, avanzado como el que más.

La nación Azteca era por antonomasia, una nación guerrera; que allá por el año 1520 había avasallado a un gran número de otras naciones, probablemente desde lo que ahora es Tampico y Pánuco, hasta Nicaragua. Y de aquí surge la primera pregunta: ¿Cómo pudieron 400 soldados españoles dominar a esta nación de carácter tan bélico y tan numerosa?

Seguramente está pensando ya en los famosos caballos, en las espadas, en las ballestas y la pólvora, pero parece ser que hay otros factores aún más importantes: como la discordia entre las naciones, las creencias religiosas y la viruela que oportunamente apareció en un soldado español y que cundió entre los aborígenes más rápido que la gripa.

Como quiera que haya sido, los españoles ganaron y en un dos por tres destruyeron todo el bagaje cultural autóctono e impusieron el suyo, de tal manera que acabaron con la mayor parte de códices, pirámides y templos, pero por sobre todas las cosas impusieron una nueva religión, la suya, la católica.

Así que estas naciones antes prósperas y orgullosas, tuvieron que aceptar el vasallaje y la imposición de un nuevo idioma, un nuevo rey, un nuevo sistema de vida y por supuesto nuevos dioses, tiernamente vigilados por la santa inquisición para evitar que las ovejas se descarriaran.

Y en pocas palabras pasó lo siguiente:

Entre la cruz y la espada
había muy poca opción,
o recibías la comunión
o recibías una estocada;
y cristianos hubo al por mayor
en lo que fue la Nueva España

Pero… ¿qué hubiera pasado si la conquista la hubieran realizado los aztecas hacia Europa? Imaginemos por lo menos a España hablando náhuatl y adorando a Tezcatlipoca, Quetzalcóatl, Huitzilopochtli, tláloc, Coatlicue, Cinteotl, Xólotl, Tlazoltéotl, Mictlantecuhtli, Omacahtl (recordemos que nuestra religión es politeísta), y tendrían 18 fiestas dedicadas a otras tantas divinidades rectoras de las veintenas. Éstas son: Atlacahualo, dedicada a los dioses de la lluvia; Tlacaxipehualiztli dedicada a Xipe Totec; Tozoztontli a Coatlicue y Tláloc; Huey Tozoztli dedicada a Cinteotl; Tóxcatl a Tezcatlipoca; Etzalcualiztli a Tláloc; Tecuilhuitontli, dedicada a Huixtocíhuatl; Huey Tecuílhuitl, a Xilonen; Tlaxochimaco, a Huitzilopochtli; Xócotl Huetzi, dedicada a Xiuhtecuhtli; Ochpaniztli, a Teteo Innan; Teotleco, a Tlamatzíncatl; Tepeílhuitl, dedicada a los dioses de la lluvia de las montañas; Quecholli, a Mixcóatl; Panquetzaliztli, dedicada a Huitzilopochtli; Atemoztli, a Tlaloques; Títitl, a Ilamatecuhtli, e Izcalli, dedicada a Xiuhtecuhtli.

Hasta aquí el mayor trabajo para los Aztecas, debió estar representado por la destrucción de templos, catedrales, iglesias e imágenes de un Dios importado de Israel, y de un séquito de santos y vírgenes de toda España y repartidos por pueblos, de tal manera que en uno veneran a san fulanito y en otro a san zutanito, tradición que sería opacada rápida y eficazmente con la obligatoriedad de adorar a todos los dioses Aztecas o Mexicas.

La conversión hacia nuestra religión obviamente es por el método infalible del garrote y seguramente con alguna institución pía parecida a la santa inquisición que se encargaría de asegurarse que no existieran enemigos de la verdadera fe (la nuestra) y de pasadita, serviría también para asegurarle un buen ingreso de divisas al sistema religioso, tenemos que recordar que en esta religión los sacerdotes no necesariamente tienen que ser pobres y humildes, como en la anterior.

Lo mejor de esta conquista tendría que ser el mestizaje, que aunque las mujeres mexicas gozan de muy buena salud y además también tienen la sana costumbre de bañarse, pues las peninsulares deben tener lo suyo; así que tarea grata y reconfortante es la de propiciar el mestizaje, que al cabo de dos o tres siglos será el grupo étnico que predomine en toda España, ya que un 60% serán mestizos, un 20% serán aztecas de raza pura; los cuáles, se convierten en los dueños de las mejores tierras agrícolas, ganaderas o mineras; entre ellos habrá comerciantes, banqueros, profesionistas, actores, etc. y seguramente tendrán un apodo (probablemente chilangopines), el 20% restante serán españoles puros que vivirán confinados en las áreas más agrestes e inhóspitas de ese país, y sus hijos serán jornaleros, albañiles o artesanos, contratados para las tareas más duras y cruentas; sus sueldos serán los más bajos y serán usados como botín político en los procesos electorales, por lo que recibirán apoyos gubernamentales debidamente controlados por personas afines al partido garante de la paz social.

Gastronómicamente hablando, el aceite de oliva y la manteca de cerdo son adoptados por la cocina mexica, pero la carne de res, cerdo y aves sería sustituido principalmente por la de los guerreros que caigan en combate; la bebida oficial es el pulque en todas sus variedades de curados y mezclas y obviamente el deporte nacional es la rayuela y el juego de pelota (que pocos practican porque el que gana es sacrificado a los dioses).

Desde el momento de la conquista, el pueblo español se ve obligado al pago de alcabalas y es controlado por un representante del emperador azteca en turno, por lo que definitivamente no puede sumarse a la unión europea, aunque después de tres o cuatro siglos de dependencia y explotación desmedida e irracional, es poco lo que les queda en la península y se hace efectivo aquello de que: África empieza en los Pirineos, por lo que económica y políticamente hablando, es mal vista por las naciones vecinas que por mero milagro han escapado de ser conquistadas por las hordas mexicas.

Deportivamente hablando, la selección española es un desastre, es la selección del ya merito, la de octavos de final, la del sí se pudo, la que juega como nunca y que pierde como siempre; sin embargo un jugador peninsular se atreve a ir a México y convertirse en el pentapichis a pesar de la idiosincrasia ibérica.

La peseta es sustituida por el cacao, moneda de uso corriente e indevaluable, cuyo cultivo (al igual que el de maguey) está estrictamente prohibido por razones estratégicas, y su valor está respaldado por los montones de plata de las minas en México que de plano se están echando a perder porque sólo se usa para hacer adornitos en los artilugios de los guerreros aztecas.

Aunque es difícil de creer, en Tenochtitlan también hay españoles, porque en sus primeros viajes después de la conquista, varios baturros y baturras fueron llevados para que el emperador Moctezuma Xocoyotzin los conociera y diera crédito a lo que se le había escrito de esas tierras.

Estas personas en cuanto llegaron a costas mexicas fueron convencidas de abrazar la religión autóctona y ya se comieron a dos que tres guerreros caídos en combate, son muy afectos al chocolate y le ponen chilito a todo lo que comen.

Así fue como destruimos un cultura, y una tradición milenaria e impusimos a los verdaderos dioses y la verdadera fe a unos bárbaros que anteriormente vivían en riesgo de perder sus almas, pero afortunadamente Huitzilopochtli los ha salvado.

Sin votos

Coincido Con Sherezada, me gustó mucho la secuencia y lo ligero de la narración excepto lo ya mencionado. Me divertí con esta posibilidad que planteas.

un saludo afectuoso.

Muy interesante el tema, sobre todo para aquellos que nos late la cuestión de identidad y las culturas prehispánicas. Me gustó el giro que haces en lo que se refiere al cambio en la Historia Universal, creo que es un tema muy rico para explorar. La única sugerencia que hago es la siguiente, yo le quitaría toda la siguiente explicación: referente a las 18 divinidades y te comento a continuación porqué.

"Éstas son: Atlacahualo, dedicada a los dioses de la lluvia; Tlacaxipehualiztli dedicada a Xipe Totec; Tozoztontli a Coatlicue y Tláloc; Huey Tozoztli dedicada a Cinteotl; Tóxcatl a Tezcatlipoca; Etzalcualiztli a Tláloc; Tecuilhuitontli, dedicada a Huixtocíhuatl; Huey Tecuílhuitl, a Xilonen; Tlaxochimaco, a Huitzilopochtli; Xócotl Huetzi, dedicada a Xiuhtecuhtli; Ochpaniztli, a Teteo Innan; Teotleco, a Tlamatzíncatl; Tepeílhuitl, dedicada a los dioses de la lluvia de las montañas; Quecholli, a Mixcóatl; Panquetzaliztli, dedicada a Huitzilopochtli; Atemoztli, a Tlaloques; Títitl, a Ilamatecuhtli, e Izcalli, dedicada a Xiuhtecuhtli."

Cuando uno llega a esa parte, con tantos nombres y si no sabes a que hacen referencia, la verdad es que uno se salta hasta el siguiente párrafo. En vez de esto que te parecería desarrollar otro texto explicativo con referencia a lo que son las 18 divinidades a las que mencionas.
Bueno, solamente es una sugerencia, y te lo comento por que a mi (que me encanta el tema y más o menos conozco algo) me dio flojera leer el párrafo mencionado. Pero reitero es una SUGERENCIA, por lo demás me encantó y sobre todo me pude imaginar a los españoles poniéndole chilito a todo lo que comen. No me los imaginé comiéndose a los guerreros pues yo aún tengo mis dudas al respecto, pues he de decirte que las fuentes documentales existentes a ese respecto (el de la antropofagia) solamente se han encontrado desde la visión española, creo que hasta la fecha aún no se ha encontrado ningún vestigio documental por parte de los vencidos.
Saludos y felicitaciones.
Sherezada 2008