Jim

Una vez, quise liberar mi mente;
olvidarme de todo y de todos,
olvidar al mundo e incluso mi nombre;
abrir puertas y ventanas para ya no mirar sombras,
para dejar de ser una sombra.

Y apareciste tu,
para liberarme con tu música;
mi única amiga, mi amiga especial,
que cuando termina me deja escuchar
de zorras que caminan
y mariposas que gritan.

Contigo conocí
los lugares a donde nunca pude ir,
el tiempo que nunca viví,
pero que puedes estar seguro que estuve ahí.

Aprendi que aun hay un lugar,
al que puedes ir,
muy dentro de tu cerebro,
en el cruce de caminos,
donde solo somos tu y yo
y el cielo del atardecer.

Ahora te has ido, y lloro;
porque ya no soy la criatura salvaje,
o la reina de los ángeles,
esa joya oscura que quieren hacer suspirar.

Tu pequeña hermana,
esa que nadie conoce,
la misteriosa chica del bajo,
de quien nadie recuerda su nombre.

Si Jimmy,
aquí sigo,
aquí seguiré,
añorando nuestras parrandas,
y los conciertos;
todos aquellos a los que nunca fui,
pero que viví hasta el final.

Sin votos

Buena nostalgia mi inspirada y joven amiga, no te abandona la ternura y el amor, cosa muy buena en una poetisa que comienza a dar sus primeros frutos hasta poder llenar el árbol del éxito.
El cuervo