Te regalo las puestas de sol, con sus audaces nubes sin empañar su brillo, y cuando el sol baje, te entrego mis manos para que no las sueltes.
Eres mi amor, el hombre con quien quiero pasar mis días y llenar tu vida. Quiero ser la lectora de tus cuentos nocturnos y el abrazo en que te sumerges después de un día ajetreado, para recibir el tumulto de besos en dosis interminables.
Te quiero a ti, con tu timidez y tus espacios de silencio, con tus sonrisas que iluminan mi día y tu hurañez sin motivo aparente. Te quiero franco y honesto como eres, con tu elocuencia y mesura, y tu descuidada adicción al chocolate. Te quiero con el reconocimiento claro de tu almohada, con tus 4 despertadores, con el festival de cine, y la noche en que me hiciste tuya. Te quiero sin reserva, debajo de la piel y dentro del alma, con estas ganas inmensas de zambullirme en tu calma
Mi estrategia será que un día cualquiera, no se como ni cuando, de pronto me necesites a tu lado….sin prerrogativas, adjetivos, ni calificativos. Simplemente, A TU LADO.
Te amo,
Chris
Elocuente y retórico amigo; salvo la última parte que me recordó Táctica y estrategia de Mario benedetti, ("mi estrategia es qué un día cualquiera, no se como ni con qué pretexto, por fin me necesites", algo así decía el poema, no lo tengo a la mano en el momento de ecribir tu comentario). Pero es una carta, así que es válido para mi gusto.
Sin embargo, el corazón de la epístola, el segundo párrafo, se me hizo, rico en imágenes cotidianas (el chocolate en excesos, esa precisión del tiempo u obcesión, mejor dicho, la calma, etc.), que reflejan o mejor dicho, dejan ver entre líneas la personalidad serena y tranquila del ser amado.
Felicidades! y un gusto leerte nuevamente de un lado a otro del lenguaje, a veces florido en un arcoiris de conceptos engargolados en un rosario de metáforas e imágenes monásticas, o en un lenguaje coloquial, sencillo y discreto de una mujer enamorada.
Salud y saludos, remembrando a Ponciano (más bien conjurándolo en algún lugar apartado de su laptop)
Modesto Herrera
http://modestoh.bitacoras.com
Sí Modesto...
En el inter entre un día infértil de trabajo y una instantánea fotografía mental de mi amado , leia a Benedetti...
Y el es así... habitual, chocolatero, tierno, en dosis pequeñas... es inmenso en altas adictivo.. es MI amor... el inusual chico tímido de la colonia de a un lado.
Con sus manías y mis nimiedades, con las cenas románticas, y el lenguaje complejo , con sus risas sútiles y su sociego.
Deambulo en el sueño de tenerlo y porque no? contenerlo de por vida.
El gusto es mío.
saludos!