-"Cuando veas las torres danzar bajo a luna llena, te arrancarán la mitad del corazón..." dijo la yerbera mientras veía las cartas cara arriba sobre la mesa metálica en aquel cuaro oscuro con olor a bebistrajos ignotos.
Su voz profunda hizo erizar la piel de la nana Ramona mientras se incorporaba para taparse la boca con la mañanita de flores tejidas. Las cartas nunca le había mentido, siempre habían hablado de devenires que siempre llegaban en tiempo debido, como cuando la yerbera le anunció la llegada de Melquiades...
-"Mientras los alcaravanes sigan cantando, el llanto del niño que has de criar se meterá e la cocina de tu patrona como aullido felino, y le darás la mitad de tu vida para que el pueda vivir la suya, aunque no lo vuelvas a ver nunca..."
-"Santo niño de atoche"- pensó Ramona en su interior, mientras se preguntaba que significaba eso de la torres bailando. No concebía la idea de ver estructuras moverse, y aquello de arrancarle la mitad de su corazón, solo podría significar con seguridad su propia muerte.
-"Juanita, ya me tengo que ir, porque la patrona me está esperando con las cosas para la cena... quesque quiere cocinar cerdo esta noche. Segurito tiene invitados especiales Juanita, con decirte que me mandó comprar hasta flores ferjumadas. Parece que algo tiene que ver la niña Alfonsina"- dijo mientras tomaba su bolsa de mandado y se dirigía a la salida de aquel cuartito oscuro por las cortinas olorosas a incienso y humedad. Se despidió con una monedas en la mano, y salió del mercado a toda prisa buscando entre su bolsa de yutle el rosario que le había regalado su comadre Petra tiempo atrás, -"que Dios la tenga en Su Santa Gloria. Pobre Petra, cuanto sufrió con esos malos hijos que le tocaron. Bendita tu entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre Jesús..."
Aceleró el paso sin percatarse de la gente en derredor, no sería lo mismo en Tolines sin la presencia madrugadora de Ramona en el mercado del centro, sin su murmuración matutina de oraciones acompañando a su andar apresurado, sin sus ojos tristes ocultando el amor de madre sin hijos que prodigar, sin su mañanita de colores cubriendo la plata de su cabellos en la brisa huasteca de un pueblo olvidado por el devenir.
Buen chiste Cuervo... me recordaste uno de gallegos...
No es que quiera dejar de ser caballero,
mi dama de los mil y un cuentos por contar,
sino que la vida a veces se me escapa sin pensar,
sin un verso, una novela, un poema, o un bolero,
Prometo hacer mi tarea mas seguido.
Un gusto volverlos a leer...
El es así...
¿En donde has andado? Bueno que me importa, la cuestión es que
no cumples muy seguido con tus tareas, con tus cuates (a) Con tu título me acordé de un chiste, ¡Ay viene la Ramona! -Y la rama le dió en plena choya.
(Que mal chiste)
atentamente
Cuervo
Sin palabras...
Un abrazo y es un placer leerte.
Modesto Herrera
http://modestoh.bitacoras.com
VIVA VIVA, ya te extrañaba mira que eso de dejarnos en ascuas no es de caballeros, espero los siguientes capítulos al igual que varios en nuestro taller.
Ya no te andes escondiendo...
Saludos afectuosos,
Sherezada 2008