La indignación me satura las entrañas
lágrimas corren por mis mejillas,
no de tristeza,
más bien de impotencia.
El oscuro silencio que guardas
ante la injusticia, madre…
Te lo reclaman tus niños
que viven el abuso día con día;
Lo recriminan las mujeres
que son violentadas sin tregua.
Te lo recuerdan las almas
de las muertas que no tienen descanso.
¿Hasta cuando romperemos el silencio?
Propuestas ¡no más!
Acciones y compromiso,
es lo que verdaderamente se necesita.
Educación y protección
a tus hijos desvalidos.
Tenacidad y fortaleza
a las que sirven de ejemplo.
Descanso eterno y justicia
a aquellas que sólo recordar queda.
Abre la boca y denuncia
¡Grita el secreto a mil voces!
pues al guardar silencio
cometes…
pecado de Omisión.
Spha2008
Me gustó tu texto, lleno de indignación y coraje. Mas bien, me identifico con el.
Aunque solo hablas de las mujeres y los niños, me imagino que lo escribiste pensando en el drama que viven (ellas) en este país, desde el Río Bravo hasta el Usumacinta.
Tienes razón, ya basta de planes:
Tu poema llega...
Saludos
Modesto Herrera
http://modestoh.bitacoras.com
Muy realista, muy actual, por desgracia es la verdad
¿Nos dejarán algo, ya no de Patria, sino de
nosotros mismos los que ya sabemos?
atentamente
Cuervo
Muy emotivo tu poema, y es que cuando todos nos identificamos con él, por lo menos eso creo, todo resulta tan personal.
Un detalle que quizá ni siquiera lo es, en el primer verso incluiría una coma al final, sólo eso.
Un afectuoso saludo
Nando