El sueño de la Belleza

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Sucedió hace miles de años y fue cuando las Sombras tomaron por asalto, luego de una bien implementada estrategia de guerra, al Imperio de la Luz; no obstante, a pesar de que todo estaba perfectamente calculado, cientos de Sombras murieron después de emprender una cruenta batalla, y las que consiguieron sobrevivir a tal carnicería se dieron cita, pasados algunos meses, en la Cueva del Diablo, pues era éste uno de sus máximos líderes, si no es que el único.

2
De entre las Sombras había una que sobresalía por su vanidad y sus caprichos; había sobrevivido a la batalla sacrificando a sus compañeras, poniéndolas por delante de los poderosos rayos de luz y escondiéndose cada que el contrincante parecía tener la victoria. Dicha Sombra tenía un anhelo: permanecer para siempre joven, es decir, ser una Sombra joven, pues sabido era que al ser tocadas por una porción de luz envejecían hasta que su piel se resquebrajaba, dejando ver, así, diminutos orificios (a manera de dálmatas) por donde la molesta y tediosa luz aparecía.

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Pero la Sombra era inteligente, o al menos lo fue cuando se enteró en boca de una Sombra agonizante de lo que podía conseguir con un libro titulado Anatomía de los Sueños, el cual, por cierto, se encontraba en uno de los lugares más privilegiados de la Biblioteca del Diablo.

4
Cuando la mayoría de las Sombras se percataron que el Diablo no aparecería por la Cueva, muchas decidieron retirarse, pues tenían cosas mejores que hacer, como ir a colgarse de los árboles, o bien espantar niños en habitaciones. Al ver la oportunidad, nuestra Sombra cogió el libro (cierto, costó algo de trabajo llegar a él), lo abrió y buscó rápidamente el secreto para permanecer joven. Era sencillo (o al menos así decía el libro): allá, en el mundo de los humanos, tendría que encontrar a la que era su alma gemela: una mujer que fuera igual de vanidosa que ella; tendría que pelear con su Sombra para que ésta cediera su lugar, y ya: a partir de ahí la belleza sería eterna.

Al salir de la Cueva decidió poner en marcha su plan. Luego de darle varias vueltas al asunto en el camino de regreso, decidió volverse la sombra de Belleza, pues tal era el sobrenombre de una de las mejores (si no es que la mejor) modelos de lencería. Una vez tomada tal decisión, Sombra emprendió el camino al mundo de los humanos, donde incluso se manejaba un tiempo distinto.

5
Lo que se sabía de Belleza era más bien poco. Sus padres habían muerto en un accidente automovilístico en Italia cuando ella era niña y, desde entonces, las monjas de un internado de habían hecho cargo de ella. Algunos periodistas de moda aseguraban que fue en ese lugar donde Belleza aprendió el arte del modelaje, y que, por extraño que parezca, había sido una monja ciega quien le enseñó todo lo que ella sabía. Hasta aquí los rumores. De la monja ciega nunca se habían tenido pistas aun cuando cientos de periodistas vivían día y noche afuera del internado, en espera de que les concediera una entrevista. Lo cierto es que desde su primera pasarela (un desfile de modas en Francia) Belleza tuvo un éxito sin igual; no sólo resultaba admirable su extraordinaria belleza sino que, además, en cada uno de los movimientos de su bien formado cuerpo impregnaba un toque de elegancia, dignos únicamente de cualquier reina o emperatriz.

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Lo primero fue la lucha con la otra Sombra. No fue nada fácil, pues ésta puso resistencia cuando Sombra le sugirió dejar su lugar. Entre las dos hubo de todo: patadas, zancadas, derechazos, y por un momento Belleza tuvo dos sombras, o una sombra de mayor tamaño que la anterior, mientras entre las dos Sombras la pelea continuaba. No obstante, si alguien estaba preparada para jugar sucio era nuestra Sombra y venció, dejando mal herida a la otra Sombra, quien juró vengarse de ella a como diera lugar, así fuese invocando a las otras Sombras que habían acudido a la Cueva del Diablo.

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Belleza para nada se dio cuenta del cambio de sombra, pues ocupada estaba día y noche en practicar y probarse los modelos para uno de los festivales de moda más importantes de su vida que se llevaría a cabo en Madrid.

8
Si bien los técnicos debían tener todo listo un día antes del festival, lo cierto era que los problemas con la corriente eléctrica del lugar iban de mal en peor. Así, una vez vistas las dificultades técnicas, se tomó la decisión, por parte del comité organizador, de realizar el festival con tan sólo unas cuantas luces; para cuando Belleza hiciera su aparición se tenía pensado dejar el lugar completamente a oscuras durante unos segundos para, una vez pronunciado su nombre por el micrófono, encender las pocas luces y dirigirlas a su hermoso cuerpo, el cual llevaría puesto uno de los mejores coordinados de la temporada.

9
Ser Sombra es cosa fácil y más cuando hay luz. Se trata de desprenderse del cuerpo que se elija y descansar por donde la persona vaya, moviéndose, eso sí, a su mismo ritmo, como un baile interminable. Belleza frente al espejo y su Sombra detrás, justo debajo de la silla. Está a punto de salir a la pasarela y los nervios la consumen. Se levanta y sale hasta el pasillo principal. Sombra la persigue (aunque no lo crean, ella también está emocionada); en cuanto Belleza abre una de las cortinas aparece una oscuridad poblada sólo por los murmullos lejanos de los asistentes. Se encienden la luces y Belleza avanza; Sombra entonces se sitúa a la altura de sus piernas y se deja caer al suelo, repasando los rostros asombrados de los fotógrafos. En cuanto Sombra va a avanzar al lado de Belleza siente cómo la detienen, cómo le impiden continuar; voltea y alcanza a ver a la otra Sombra, acompañada de otras más, todas ellas conocidas de la Cueva del Diablo. No le dan oportunidad de dar explicaciones y la arrastran bajo una de las lámparas donde la amenazan de muerte. Sombra alcanza a explicar su anhelo de permanecer siempre joven y la otra Sombra le contesta que eso es imposible: ella lleva varios años con Belleza y de cualquier manera ha envejecido. Sombra se hace muchas preguntas... muchas preguntas antes de morir carcomida por los rayos de luz de la lámpara.

10
El festival resulta todo un éxito y Belleza se perfila como la mejor modelo del mundo. No obstante, de vuelta a su camerino, frente al espejo, Belleza contempla las primeras arrugas que han aparecido debajo de sus ojos y entiende que su belleza no será para siempre; siente una extraña caricia en la espalda, algo así como un escalofrío, y cuando voltea sorprendida no atina a ver más que a su sombra.

Porcentaje: 10 (1 voto)

Historia bien escrita, pero ¿por qué si está narrado en pasado desde el principio, los capítulos 9 y 10 están en presente? Creo que aquí hay una incongruencia.

Que tengas un excelente inicio de semana,

Amapola

Excelente, amigo, sin animos de parecer cobera, muy bien llevado y muy de la vida diaria, si no hay que preguntarle a Naomi, Claudia, Cindy y al resto de las una vez diosas, que cada dia son mas mortales, aun a pesar de los cirujanos..

Saludotes

Zita

Tu historia me llevó por esa pasarela de luces y sombas que, al final, son las dos caras que tiene la moneda de la vida. Bien por tu cuento. Felicidades.

El mejor cuento que te leído hasta ahora Demi, felicidades.

Luc

Texto, como el anterior, bien escrito y que consigue mantener la atención todo el tiempo. Para mi gusto, con muchas acotaciones que detienen por momentos su fluidez. El final, aunque en cierta forma anunciado ya, me parece màs como un escape o la necesidad de terminar el cuento de una vez. Quizà valdría la pena una lucha de vanidades en pasarela entre Belleza y Sombra que justifique lo que se dice ambas. Saludos. José Manuel. es tan grande mi imaginación que a veces creo en mi propia existencia.